Palantir y el poder de los datos en la agenda argentina

La reciente visita del empresario tecnológico Peter Thiel a la Argentina reavivó interrogantes sobre el posible desembarco de Palantir en el país y su eventual vínculo con el gobierno de Javier Milei. El interés no es menor: se trata de una de las compañías más influyentes en el procesamiento masivo de datos a nivel global, con antecedentes de colaboración con agencias estatales en materia de seguridad. En ese marco, crecen las dudas sobre qué implicaría su implementación en términos políticos, tecnológicos y democráticos.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, el periodista Pablo Mercau advirtió que la falta de información oficial sobre los encuentros entre Thiel y el presidente alimenta la incertidumbre. Según explicó, Palantir no solo se dedica a acumular datos, sino a cruzarlos para generar sistemas de control altamente sofisticados, lo que le otorga una capacidad de intervención directa en políticas públicas. En ese sentido, remarcó que estas empresas tecnológicas ya no son actores económicos tradicionales, sino que disputan poder en la esfera pública y proyectan su influencia a largo plazo en la organización social y política.
El periodista también señaló los riesgos que este tipo de herramientas puede implicar para la democracia, al poner en manos privadas el manejo de información sensible sin mecanismos claros de control. En particular, mencionó el antecedente de Estados Unidos, donde la compañía participó en operativos de identificación de inmigrantes mediante el cruce de bases de datos estatales. Para Mercau, el contexto argentino —con recientes modificaciones en el sistema de inteligencia por decreto— podría abrir la puerta a esquemas similares, lo que plantea interrogantes sobre la transparencia, la trazabilidad de los datos y el resguardo de derechos fundamentales.



