EL OBELISCO CUMPLE 75 AÑOS

La Ciudad de Buenos Aires celebró hoy en la Plaza de la República, el 75º aniversario del Obelisco porteño con variadas actividades organizadas por el Ministerio de Cultura y que recrearon el entorno artístico que reinaba en aquel entonces y la música de Buenos Aires de la época, con la presencia de destacados artistas.

Quisimos  reconstruir desde el punto de vista artístico lo que pasaba en Buenos  Aires hace 75 años, cuando se construyó el obelisco y se interpretaba por primera vez en el Teatro El Nacional el tango Nostalgias, que era compuesto en aquellos años y hoy mantiene su vigencia. Esto debe hacernos reflexionar respecto del tiempo que pasa y aquello que perdura, como el tango, como la  identidad” –sostuvo en el lugar el Ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi.

Se encontraban presentes también el Jefe de Gabinete del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta; el Ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Satilli, y el rabino Sergio Bergman.

Durante el evento Raúl Lavié cantó precisamente “Nostalgias”, tango de Enrique Cadícamo y Juan  Carlos Cobián que fuera estrenado en 1936, año de construcción del Obelisco.

Asimismo, los flamantes ganadores de tango salón en sus distintas categorías en el 9° Campeonato de Baile de la Ciudad de Buenos Aires, que se consagraron el pasado sábado, bailaron tangos, milongas y valses estrenados en el año 36. Una de esas milongas fue La Puñalada, de Pintín Castellanos, que Juan D’Arienzo estrenó en la ciudad de Montevideo. Participaron los ganadores de la categoría Tango Salón Adulto, Pedro Ochoa y Natalia Almada; de Tango Salón Senior, Aldo Romero y Ana Lía Carrizo, y de Milonga y de Vals, categorías ganadas por Mario de Camilis y Bárbara Wainright.

Antecedentes

El Obelisco fue diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch y construido en 71 días para conmemorar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aireas. Pudo haber tenido una existencia efímera luego de su inauguración el 23 de mayo de 1936, aunque hoy, ya instalado en el afecto de los porteños y elevado a la categoría de emblema de la ciudad, cueste creerlo. Es que su aparición cosechó no pocas críticas y en 1939 el Concejo Deliberante aprobó una ley para derribarlo por motivos “Económicos, estéticos y de seguridad pública.” Sin embargo, el intendente Arturo Goyeneche vetó esa norma y salvó al Obelisco para los tiempos.

Este monumento, cuyo costo fue de 200.000 pesos moneda nacional tiene una altura de 67,5 metros y es una estructura hueca con una escalera de 206 peldaños que llega hasta la cima.

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