La Ciudad de Buenos Aires atraviesa la temporada de verano con el impulso de haber sido distinguida recientemente como la ciudad más deseada del mundo por la revista especializada Wanderlust, en una votación de más de 208 mil viajeros. Aunque los meses estivales no constituyen la temporada alta porteña, el distrito apuesta a una agenda cargada de eventos internacionales, una fuerte actividad de cruceros y propuestas culturales y gastronómicas para sostener el flujo turístico y el impacto económico.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Eugenia Wehbe, directora general de Desarrollo Turístico del Ente de Turismo porteño, destacó que el reconocimiento internacional “nos permite seguir mostrando las bellezas que tenemos en la ciudad de Buenos Aires” y subrayó que la oferta local “está a nivel internacional”, tanto por su gastronomía y arquitectura como por experiencias emblemáticas como el mirador del Obelisco. Además, remarcó que el turismo genera más de 150 mil empleos directos e indirectos en la Ciudad y que en noviembre pasado se alcanzó un 97% de ocupación hotelera gracias a recitales masivos y congresos internacionales. “Es fundamental este tipo de eventos porque dinamizan la economía”, sostuvo, al tiempo que anticipó un fuerte movimiento para el fin de semana largo de Carnaval con el ATP en el Lawn Tennis, la fiesta Ultra y el show de Bad Bunny en River.
Wehbe también puso el foco en la temporada de cruceros, que se extiende de noviembre a marzo y prevé más de 400 mil cruceristas. Esta semana arribó por primera vez el crucero de lujo Vista, de la cadena Oceanía, con 1.200 pasajeros que recorrieron y consumieron en la Ciudad. Según detalló, en los últimos años Buenos Aires recibió cerca de 9 millones de turistas anuales entre nacionales e internacionales, y el objetivo es “romper la estacionalidad” con turismo corporativo, eventos y propuestas durante los 365 días del año. “El 70% de quienes nos visitan ya estuvieron y vuelven porque siempre descubren algo nuevo”, afirmó, y recomendó como experiencia imperdible subir al mirador del Obelisco para redescubrir la Ciudad desde las alturas.
