El hantavirus encendió las alarmas sanitarias en Argentina luego de que el Boletín Epidemiológico Nacional confirmara 45 contagios y 33 muertes en lo que va de 2026. Las autoridades investigan el origen de nuevos brotes y analizan la expansión territorial de la enfermedad, especialmente tras los casos detectados en el crucero que partió desde Ushuaia. Además, especialistas advierten sobre una mayor circulación del virus en distintas provincias y el impacto de factores ambientales que favorecen la proliferación de roedores.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, el infectólogo Hugo Pizzi explicó que la variante andina del hantavirus es la única en el mundo con transmisión interhumana comprobada. El especialista señaló que el contagio inicial suele producirse por inhalación de partículas provenientes de orina o materia fecal del ratón colilargo, aunque luego puede existir transmisión entre personas. “Siempre hay un ratón que empieza el primer eslabón de la cadena”, afirmó, al recordar el brote ocurrido en Epuyén en 2018, donde murieron once personas y se aisló completamente la comarca.
El infectólogo también remarcó la importancia de reforzar las medidas de prevención y acudir rápidamente al médico ante síntomas gripales. Según detalló, es fundamental ventilar y desinfectar con agua y lavandina los espacios cerrados que permanecieron mucho tiempo sin uso, además de mantener despejados los alrededores de las viviendas para evitar la presencia de roedores. Pizzi advirtió que el cambio climático y el aumento de lluvias generan más vegetación y alimento para estos animales, favoreciendo su reproducción y la expansión de la enfermedad hacia provincias donde antes no era habitual registrar casos.
