El gobierno nacional envió al Congreso un proyecto para derogar la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, aprobada en 2021, que obliga a incluir octógonos negros en productos con exceso de azúcares, sodio, grasas y calorías. La iniciativa, impulsada por la gestión de Javier Milei, plantea eliminar toda la normativa vinculada a la promoción de la alimentación saludable, incluyendo las restricciones publicitarias y los criterios de información al consumidor. Según el oficialismo, la ley genera trabas comerciales y un sistema demasiado riguroso para la industria alimenticia.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, la nutricionista Nerina Ceriani sostuvo que los octógonos cumplen una función clave porque “facilitan el acceso a información clara y segura para los consumidores”. Además, remarcó que la ley no solo regula el etiquetado, sino también la publicidad de los productos y los alimentos disponibles en kioscos escolares. “Antes había que explicar cómo leer un paquete porque la información era difícil de encontrar. Ahora las personas pueden elegir sabiendo si un producto tiene exceso de azúcar o sodio”, explicó.
Ceriani también defendió el impacto de la normativa en los hábitos de consumo y aseguró que distintos estudios demostraron que ayuda a identificar mejor los alimentos ultraprocesados y favorece decisiones más informadas. En ese sentido, señaló que Argentina posee uno de los perfiles más estrictos de la región para determinar qué productos deben llevar advertencias y destacó que incluso impulsó cambios dentro de la propia industria. “Muchas empresas reformularon productos para reducir octógonos y desarrollar alternativas nuevas”, afirmó.
