El gobierno de Javier Milei busca instalar una nueva agenda política con iniciativas como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el proyecto para flexibilizar la venta de tierras a extranjeros y una estrategia discursiva que reemplaza el concepto de «casta» por el de «alta política». A esto se suma el recrudecimiento de la tensión diplomática con Brasil tras el respaldo del Presidente a Flavio Bolsonaro y sus críticas al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Emmanuel Boente Brusa sostuvo que el concepto de «alta política» forma parte de la estrategia del oficialismo para redefinir a sus adversarios. Según explicó, Milei ya había modificado en otras oportunidades la terminología con la que interpela a la oposición (desde «keynesianos» hasta «casta») y ahora busca identificar a sectores de poder con larga permanencia en la política. Además, consideró que el conflicto con Brasil fortalece al núcleo duro libertario, aunque advirtió que Argentina tendría más para perder que su principal socio comercial si la relación bilateral se deteriora.
Respecto de las reformas impulsadas por el Ejecutivo, Boente Brusa estimó que el Gobierno intentará avanzar con los cambios en el Banco Central, aunque señaló que se trata de un tema demasiado técnico para instalarse con fuerza en la opinión pública. En cambio, advirtió que el proyecto para eliminar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros genera mayor resistencia social y política. A su entender, la iniciativa despierta preocupación por la posible extranjerización del territorio y podría enfrentar serias dificultades para reunir los apoyos necesarios en el Congreso.
