Los efectos del fenómeno de El Niño ya se hacen sentir en el litoral argentino. Tras la apertura de las compuertas de la represa de Itaipú, crece la preocupación por su impacto en el río Paraná. En paralelo, las evacuaciones previstas por la crecida del río Uruguay finalmente no se realizaron, aunque las lluvias aumentaron su caudal y en Ituzaingó, Corrientes, el nivel se acerca al valor de alerta.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Jorge Giometti, integrante del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, advirtió que el río Iguazú registra prácticamente 32 metros, cuando el nivel de alerta es de 25 y el de evacuación, de 28. “Estamos con el Niño dando sus primeros pasos y afectándonos primariamente desde lo hidrológico”, explicó. Según detalló, el fenómeno se extendería hasta fines de marzo, con su pico entre diciembre y enero, y podría convertirse en el más fuerte desde que comenzó a registrarse con fines científicos en 1950. “Lo que hizo el cambio climático es subir la vara”, sostuvo.
El especialista anticipó lluvias muy concentradas: “En vez de tener, por ejemplo, 100 milímetros a lo largo de un mes, vamos a tener 50, 60 milímetros a lo mejor en dos o tres horas”. Ante este escenario, pidió evitar el pánico, “porque el pánico nos paraliza y no nos deja pensar”, y recomendó seguir los avisos de pronóstico a corto plazo, gestionar responsablemente los residuos para no obstruir las bocas de tormenta, impermeabilizar techos, limpiar los desagües domésticos y tener bolsas de arena a mano si en años anteriores el agua llegó al umbral de la puerta.
