Crece la morosidad en pymes y se agrava la crisis del sector productivo

El aumento de la morosidad entre las pequeñas y medianas empresas refleja un deterioro más profundo en la economía real, con tensiones crecientes en la cadena de pagos, caída de ventas y dificultades para acceder al financiamiento. Según datos recientes, se incrementaron tanto el rechazo de cheques como los incumplimientos crediticios, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el freno en la actividad.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Maximiliano Pisetta Báez, vicepresidente del Movimiento Nacional Pyme (Monapy) advirtió que la morosidad “es el síntoma” de una crisis más estructural: pymes trabajando al 40 o 45% de su capacidad, con ventas en fuerte retroceso y consumidores sin margen para sostener el consumo. En ese escenario, señaló que muchas empresas enfrentan serias dificultades de liquidez mientras crece el financiamiento de gastos básicos vía crédito, lo que termina impactando en toda la cadena de pagos.
El dirigente también apuntó contra la apertura de importaciones y el alto costo del financiamiento, que ubica a las pymes “fuera de competencia” frente a otros países. Alertó sobre el impacto en sectores como el textil que, según afirmó, está “casi destruido” y la construcción, afectada por la paralización de la obra pública. En ese marco, sostuvo que el principal riesgo a futuro es el aumento del desempleo y cuestionó que las políticas actuales no atienden los problemas de fondo de la economía productiva.




