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Cuando la salud no es lo primero

La ambulancia siniestrada / Gentileza La Nación
La ambulancia siniestrada / Gentileza La Nación

La ambulancia arrollada en Nueva Pompeya por el tren de la línea Belgrano Sur deja al desnudo un sistema de salud pública homicida, un problema de décadas con las barreras de la estación Buenos Aires y la total inseguridad de las calles aledañas a la villa de «Zavaleta»

por Víctor José Del Vento Grela para Noticiario Sur

El fatídico accidente deja a las claras la precariedad asesina del sistema de salud pública, del sistema de prevención vial y de la temible inseguridad en en un accidente como este.

¿Aguardar las pericias? ¿Para que? Son concluyentes las causas de esta nueva muestra de lo que la montaña de urgencias depara cada día a los vecinos de la zona sur.

Las pericias van a decir cuales son las causas «fisicas» de este accidente, pero hay otras que aclaran mucho mejor el panorama tétrico de situaciones de emergencias de cualquier clase en nuestra bendita Buenos Aires.

Según el titular del SAME, Alberto Crescenti, «la ambulancia salió del hospital Ramos Mejía y que fue arrollada ayer domingo por un tren, pasó con la barrera baja en un cruce en Pompeya porque llevaba a un hombre con un paro cardiorespiratorio hacia el hospital Penna». Continúa la declaración formal de Crescenti: «En el accidente fallecieron el paciente que era trasladado y su hijo que lo acompañaba, mientras que el conductor de la ambulancia y la médica lograron salvarse, pero sufrieron graves heridas y fueron trasladados al hospital Argerich».

Crescenti aseguró que habló con el conductor de la ambulancia y que le aseguró que cruzó con la barrera baja por la gravedad que tenía el paciente que trasladaban.

El enigma Crescenti

La declaración de Crescenti encierra varias verdades incontrastables sobre la realidad imperante con preguntas para cada uno de los responsables de las áreas involucradas;

A) ¿por que si el hospital Penna está a menos de siete cuadras del domicilio del infartado (un paciente de urgencia), la ambulancia venía desde el hospital Ramos Mejía? ¿Acaso en el hospital Penna no hay ambulancias del SAME?

B) ¿Por que si a la persona infartada la iban a llevar al hospital Penna -a siete cuadras-, tras el accidente, todos los involucrados fueron llevados al Argerich a casi 30 minutos de allí? ¿No se los podía atender en el Penna, el Muñiz o el Churruca?

Dolor con barreras

El otro quid de esta tragedia es si las barreras funcionaron bien o no. Para los que tocan de oído y no son vecinos, la culpa es del mal funcionamiento de las barreras y no de otra cosa, pero para los «baqueanos», el mal es muy distinto.

El sempiterno problema de las barreras del Belgrano entre avda Sáenz y avda Amancio Alcorta no tiene corta vida cómo algunos creen, sino que es de larga data y de ello pueden dar fe los vecinos.

Las barreras en este tramo «demoran demasiado» cuando están bajas, lo cuál para los desprevenidos es señal de que no funcionan correctamente, pero la verdad es muy otra y tiene que ver con el emplazamiento histórico de la estación Buenos Aires.

La estación Buenos aires está situada a metros de la avenida Sáenz, por lo que la máquina asoma su trompa sobre su vereda. Según algunos viejos vecinos y también de autoridades del Museo Nacional Ferroviario, la estación debiese haber sido construida unos 200 mts más hacia adentro (en dirección sur), cosa que aparentemente no se hizo por la endeblez del terreno en algunos trechos (¿?)

Este emplazamiento fundacional hace que la formación haga su operativa de carga y descarga de pasajeros en un tiempo para nada fuera de lo normal, pero que obviamente obliga al tránsito a esperar que este salga hacia su destino y libere las barreras.

«La espera» es agotadora desde siempre y mucho más hoy día con el incremento vehícular, que hace que la cola llegue hasta la iglesia de Pompeya y lo mismo para las demás barreras (como la del choque, sobre la calle Diógenes Taborda)
En este caso obró la tragedia por demás y el vecino fallecido hizo lo que muchos hacen; levantar la barrera «o gambetearla», dado el lógico apuro.

Segura inseguridad

El otro punto de «apuro» para los automovilistas es la absoluta inseguridad que gana las calles de esa frontera Pompeya-Parque Patricios.
La temible villa de «Zavaleta» ha crecido y expandido sus garras hacia todo el barrio.
Con 22 hectáreas en los años ’70, su actualidad la encuentra con un perímetro cercano a las 70 hectáreas.

El punto es que las barreras bajas son uno de los puntos preferidos de los delincuentes que usan la «Zavaleta» como eje para su accionar permanente y la escasez cuasi total de presencia policial hace que el miedo al tren sea el menor de todos los miedos.

Algunos vecinos sugieren que la falta recurrente de una dotación decente de ambulancias del SAME en el hospital Penna tal vez se deba a que los malvivientes no respetan a nadie y las ambulancias del suelen ser víctimas preferidas ya que les aseguran un botín surtido.

Lo cierto es que las ambulancias escasean, el hospital Penna no funciona del todo bien, la inseguridad ha sumido a esa sector en una tierra de nadie y los males se suman para los vecinos.

Ahora vendrán dimes y diretes de toda laya, pero el mal está hecho

Por su parte la mujer del hombre fallecido, responsabilizó al chofer por el accidente y por la muerte de su esposo y de su hijo.

Ver video del infausto accidente

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