Conciertos

JOAN MANUEL SERRAT «CONCIERTO 2011 PARA MIGUEL HERNÁNDEZ»

HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA EN CONCIERTO

Este es un concierto de la gira 2010/11 del «Hijo de la luz y la sombra», obra que homenajea a Miguel Hernández, registrado por un espectador con una calidad bastante buena,. Parece una picardía combinada con alguien de «adentro», ya que falta sincronicidad entre la voz y la imagen, por lo que se supone parece que un pícaro filmó y otro grabó el sonido «con ayuda» de aluna consola o monitor perdido.

Es destacable para su valor como obra, el reversionamiento musical de varios de sus clásicos (ejemplo: el acordeón en «El hambre», los ritmos jazzeados, etc).

En el año 2010, a los cien del nacimiento de Miguel Hernández, Joan Manuel Serrat publicó un nuevo disco dedicado al poeta, «Hijo de la luz y de la sombra» (título de uno de los poemas de plenitud de Miguel Hernández, escrito al final de sus días). También inició una gira de conciertos que –por primera vez en su dilatada trayectoria profesional— tienen carácter monográfico. De principio a fin, están dedicados al escritor, uniendo las canciones recientes y las compuestas treinta y ocho años antes.

Al diseñar el trabajo y al prescindir de su repertorio habitual se planteó algo más ambicioso que un mero envoltorio para su espectáculo. Llamó a un grupo de amigos, profesionales del audiovisual, y les propuso prolongar sus canciones en imágenes. Son veinte temas que requieren otros tantos cómplices desinteresados. Entre los convocados se cuentan algunas de las primeras figuras del cine español. De la experiencia resultó un producto insólito en el panorama cultural. Y difícilmente repetible, al hermanar palabras, músicas e imágenes, componiendo un tríptico multidisciplinar.

Los temas de Joan Manuel Serrat como una obra unitaria, otra forma de leer a Miguel Hernández, de hacerse eco de él, amplificándolo, compartiéndolo con públicos multitudinarios. Y lo que asumen como propio la veintena de profesionales que han trabajado a partir de las canciones.

Miguel Hernández nace en Orihuela, 12 de octubre de 1910 y falleció en la enfermería de la prisión alicante el 28 de marzo de 1942, con tan sólo 31 años de edad. Habiá padecido largos años de carcel perceguido por la dictadura de Franco.

ENTREVISTA

Con motivo de la salida del disco, Víctor Hugo Morales le realizo una entrevista para su programa en Radio Continental de Argentina.

VHM – Querido Joan Manuel, ¿porqué otra vez Miguel Hernández?
JMS – Bueno, porque vale, porque sigue siendo un poeta actual. Todo su pensamiento, toda su poesía, parece escrita ayer y aquí. Y esto, unido al hecho de conmemorar este año el centenario de su nacimiento – pues – me empujó a escribir y a ponerle música a un manojo de poemas.

VHM – ¿La poesía de Miguel Hernández viene con música incorporada, o tenés que trabajar para encontrarle cuál es el servidor musical para su obra?
JMS – ¡Ojalá viniera ya con una música absolutamente objetiva e incorporada! Lo que ocurre es que – a pesar de que la poesía de Hernández es extraordinariamente musical y está muy cercana a lo que podría ser el pensamiento o la forma de plantear una canción por un escritor de letras de canciones – a pesar de ello, siempre uno escribe una música que es subjetiva, la que uno – de alguna manera – entiende que el poema emite, ¿no? Pero este siempre es el pensamiento de cada uno. Cada quien pondría una música distinta. Lo importante es que la poesía de Hernández es muy musical y se trasmite muy bien.

VHM – ¿Cuál es el gran tema de Miguel Hernández, Joan Manuel?
JMS – Cada tema suyo – poéticamente hablando, sin duda – es “Hijo de la luz y de la sombra”. Pero el gran tema pendiente que siempre nos quedará de Miguel Hernández, es ¿qué hubiera podido escribir? ese hombre que – a los 30 años – nos dejó de escribir. Y nos dejó de escribir porque la muerte lo empujó, porque la enfermedad se lo llevó, porque su vida literaria fue muy corta. Su aprendizaje fue muy difícil y – a pesar de ello – nos deja una obra magnífica.

VHM – “Hijo de la luz y de la sombra” – Joan Manuel – tiene un origen muy especial y muy doloroso, ¿si mal no recuerdo?
JMS – Es un tríptico en el que él plantea la relación que existe entre él, su mujer y su hijo. O él, el hombre, la mujer y el hijo, exactamente, ¿no? Y con este tríptico: “Hijo de la luz, hijo de la sombra, hijo de la luz y de la sombra”, él escribe – ya le digo – uno de los poemas más bellos – a mi entender – que no sólo ha escrito él – sino que haya escrito nadie.

VHM – ¿De qué – exactamente – se lo puede culpar a Franco en relación a Miguel Hernández?
JMS – No creo que Franco supiera que Miguel Hernández existía. No acostumbran a leer a este tipo de gente, no son muy dados a la literatura, no. Franco separaba a la gente entre “siervos” y “adversarios”, ¿no? No, la lectura no le interesó jamás.

VHM – ¿Fallece Miguel Hernández en la enfermería de una prisión?
JMS – Él fallece por un problema tuberculoso en la enfermería de la cárcel de Alicante. Lo que pasa es que esta enfermedad es muy larga, una enfermedad provocada por un trasiego constante carcelario. Este era un deporte al que el “franquismo” sometía a los adversarios vencidos, ¿no? que era desmoralizarles. Y los que no morían, los que no eran ejecutados – que fueron muchísimos – pues eran trasladados de cárcel a cárcel para culminarles – absolutamente – toda moral. En estos traslados perdían todo el contacto con amigos, familia. Y esto era una cosa a la que el régimen franquista se acostumbró a hacer a lo largo de muchísimos años. A lo largo – no sólo de los años de lo que pueda considerarse la post-guerra, sino a lo largo de dos lustros, tres lustros, cuatro lustros. Ellos siguieron practicando este terrible deporte, este cruel comportamiento de una gran eficacia desmoralizadora. Y – como resultado de esto, de las pésimas condiciones – Miguel Hernández se enfermó y, al no fue tratado en ningún momento, se le dejó morir.

VHM – No muere Miguel Hernández. ¿Es verdad, Joan Manuel, que no pudieron cerrarle los ojos?
JMS – Es verdad, murió con los ojos abiertos. Murió con los ojos absolutamente desencajados y buscando esa luz que la vida se empeñó en negarle.

VHM – Ahora, lo notable es que esa vida tan breve, de poco más de treinta años, era la de un hombre que tenía un profundo amor por la cultura.
JMS – por encima de todo – se sentía poeta. Pero poeta como actitud vital. Él no ejercía la poesía sencillamente como una manera de expresarse y de comunicarse, sino como una actitud de vida. Y así lo entendió desde sus primeros poemas hasta sus últimos poemas. Él fue un autodidacta en el que su vida fue un continuo aprendizaje. Iba absorbiendo todo aquello que leía en otros, como una esponja lo hacía suyo y lo devolvía convertido en poesía. Y así descubres en toda su obra – perfectamente, como un libro abierto – quiénes han sido los senderos por los que ha transitado. Y hasta ahí llega, hasta una obra absolutamente madura en los años 38 o 39 – al final de la guerra – donde él ya da lo mejor de su poesía, probablemente en su último libro – en el “Cancionero y Romancero de Ausencias”, que es su último libro. Y –evidentemente -, es lo mejor que da, porque no puede dar más.

VHM – Un hombre de la poesía y del combate – recordemos por si alguien se lo pregunta – ¿que él se alistó en el bando republicano durante la Guerra Civil?
JMS – Si, él tomó partido como tomó partido muchísima gente de la cultura. Argentina los tuvo viviendo y creciendo en sus calles y en sus universidades. No creo que nadie en Argentina – con más de una cierta edad – pueda olvidar los claustros de profesores que proporcionaron todos los exiliados de aquella República derrotada por el fascismo. De la misma manera que tampoco ninguno de ellos ni ninguno de los que recordamos su vida y los sentimos como propios, olvidaremos jamás el asilo que encontraron en esta tierra.

VHM – El “Homenaje a Miguel Hernández” comienza – seguramente – con este disco al que uno quiere lanzarse con avaricia hacia él y del que vamos a tener – comienzan los actos de homenaje. ¿Cómo crees que el 12 de octubre próximo vivirá España el recuerdo de Miguel Hernández? ¿Qué España es la que va a recordar a Miguel Hernández?
JMS – ¡Ay, no lo sé! ¡Esta es la pregunta del millón! Ignoro yo cómo va a celebrar esto tan complejo que se llama España, el recuerdo de Miguel Hernández. Yo – personalmente – sé lo que hago. Yo he tomado una actitud muy clara de querer dedicar este año al recuerdo y a la celebración de una figura poética – a mi entender – muy olvidada. Pero también, en un tiempo en que tampoco la lírica está muy valorada, tampoco pienso que sea un caso único ni un caso exclusivo, ¿no? Pero no creo que ocurran demasiadas cosas. Está demasiado pendiente el país y el mundo con problemas más cotidianos, de urgencia más cotidiana. ¡Y tampoco es un reproche! Pero – lastimosamente – aquellos que debieran preocuparse más de su memoria, no debieran esperar a que acercara el centenario de su nacimiento. Estas cuestiones deberían ser tratadas con cotidianeidad, con normalidad y sin las urgencias y los gastos que puedan – de alguna manera – provocar un centenario.

VHM – En ese marco, más bienvenida – todavía – será tu música Joan Manuel. A propósito de la poesía de Miguel Hernández, ¿qué música nos puedes adelantar que hay acompañando a los poemas? ¿Vas por el lado del jazz, de lo andaluz, de la melodía tenue, de los temas vigorosos? ¿Una especie de música como “Para la libertad”? ¿Qué nos puedes contar?
JMS – ¡Ay, no sé! Me gustaría poder ser más claro en este sentido, pero creo que – lamentablemente pues –no queda otra que esperar a escuchar. Es muy difícil contar con palabras una música, ¿no? La música tiene otros vehículos por los que se trasmite y pasan – necesariamente – por esa cosa tan antigua de tener que escuchar. Lo que sí he tratado es que las melodías que surgieran, que las melodías que acompañaran a estos poemas, fueran de un nacimiento muy natural, es decir, no apretar para nada al poema tratando de buscar una música. Que la música brotara con la mayor naturalidad posible porque – a fin de cuentas – son poemas muy naturales y que llevan ya – en sí mismos – un ritmo, una rima, una cadencia que – pasando por el oído –, puede llegar muy fácilmente al corazón. Entonces, hay que dejarla salir, con mucha naturalidad y con normalidad y sin apretarle la faja.

VHM – Y por lo que sabes, ¿cuándo vendrás con tu disco y tu música y tu afecto por la Argentina y por las playas del país?
JMS – Lo antes que pueda. Lo antes que pueda porque – independientemente de comunicar directamente y “cuerpo a cuerpo” estas canciones – tengo también muchas ganas de poder abrazar a mis amigos.

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