BarrioComuna 8EditorialLa Ciudad

NUEVA TOMA Y DESALOJO EN LUGANO EN BARRIO PIRELLI

la toma fue en el terreno del obrador de las torres en construcción

OTRA VEZ, TOMA

Un grupo de 20 personas se instaló en el obrador de una torre a construir en el Barrio Pirelli (Villa 17) en la esquina de Zuviría y José León Suárez, tomando el predio en reclamo por los manejos turbios achacados por dichas personas a Daniel Fernández, -presidente del Bio Pirelli-, y a una funcionaria del IVC. Las irregularidades denunciadas por los vecinos comprenden la venta de unidades a $ 20.000 y la venta de formularios del censo por $ 5.000*.

En 2007 la Corporación Buenos Aires Sur presentó un proyecto de Urbanización de la Villa 17 (Barrio Pirelli) a través del cual se comprometió a construir 168 casas y dos Centros Comunitarios. El Barrio Pirelli –ex Villa 17- se encuentra entre las calles Echeandía, José León Suárez, Zuviría y una colectora de Gral. Paz. En agosto de 2011, la Corporación, después de 4 años de idas y vueltas adjudicó las primeras 11 viviendas y el Comedor Comunitario “Torito Pulenta” a la ONG “Desde Abajo”. Así, el Gobierno Macrista, tardó 4 años para hacer solo 90 viviendas en la Villa 17 y lo que es peor, es que después del problema del Indoamericano los funcionarios decían en los medios “que en la 17 ya estaban las 168 casas que se habían comprometido a construir.”

LA TOMA

La toma del predio comenzó ayer por la noche, a manos de unas 20 personas, en su totalidad mujeres, en reclamo a las irregularidades varias cometidas, –según sus denuncias-, a manos del Presidente del Bio Pirelli, Daniel Fernández (del que la mayoría de los vecinos, –participantes o no de la toma-, refieren como “autoelegido presidente”, ya que no hubo elecciones que lo instituyan como tal. La lucha de los vecinos con los desmanejos de Daniel Fernández son antológicas y en este caso, rebasaron para ellos, todas las barreras, con la venta inmobiliaria de las unidades restantes del plan comenzado hace 4 años.

Para terminar la obra, solo resta levantar una torre en la esquina de José León Suárez, para las personas que viven hacinadas en “el último pedazo” de la antigua Villa. Esta, es una serie de construcciones irregulares que albergan a los adjudicatarios “legales” restantes de la futura edificación. Con ellos no hay problema alguno y si están reconocidos por todos los “sectores”, como auténticos beneficiarios.

El verdadero problema arranca con la larga e inútil búsqueda de que se los escuche, a quienes vienen golpeando muchas puertas, para denunciar que las viviendas a ellos prometidas, están siendo vendidas a través de la inclusión primero en el censo que los certifica como habitantes de la villa 17 (a quienes no lo son) De este delito acusan a Daniel Fernández y a funcionarios del IVC, los vecinos furiosos.

EL DESALOJO

Aunque las personas ocupantes del terreno no tenían ninguna intención de armar allí casillas, igual montaron alguna carpa para pasar la noche, lo cual dio para la lógica interpretación de que si querían levantar casillas al igual que en los terrenos cercanos de la Ex Playa Judicial de automotores.

En esta oportunidad, actuó la Policía Metropolitana bajo las órdenes del experimentado Fiscal Galante, que en un rápido y limpio operativo desalojó a las personas que ejercían la protesta.

Con el terreno desocupado, el Juez de la causa dispuso una guardia permanente sobre los terrenos. El parte de la Policía Metropolitana dice que no hubo heridos y que el desalojo produjo la detención de tres personas.

*La venta de formularios para el censo, habilita a las personas adquirentes de los mismos, a “figurar como vecinos” certificados de las villas que reciben los distintos censos para ser incluidos en los planes de viviendas sociales. Es decir, que desde su inclusión en los formularios pasan a ser residentes oficiales de la villa y con ello adquieren derechos a recibir una vivienda social.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Botón volver arriba
Coronavirus