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ESCÁNDALO POR LA OBRA PAGADA Y NO EFECTUADA EN BARRIO FÁTIMA

Esta puede ser la primera de varias denuncias sobre obras no realizadas y/o sobrefacturadas

¿Y LA OBRA?

Cuando días atrás, en el salón de actos del recuperado Hospital Israelita, se fundó la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), integrada por las cooperativas de cartoneros, costureros, de vivienda y mantenimiento, y los trabajadores de las empresas recuperadas, esto se hizo sin que muchos se enterasen. Tal vez por eso, usando la flamante entidad como órgano denunciante, sus fundadores; Emilio Pérsico (Cooperativas del Movimiento Evita), Gustavo Vera, (La Alameda), Luis Caro (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas por los Trabajadores) y Juan Grabois (Movimiento de Trabajadores Excluidos), sacudieron la modorra letárgica de los partidos mayoritarios porteños (léase PRO y FPV, -socios hace rato en la Legislatura-), saltaron al escenario mayor con una denuncia de corrupción que es la punta de un iceberg, como lo es la obra pública y sus desmanejos en la zona sur.

Juan Grabois, -hombre muy cercano al Papa Francisco-, y uno de los “notables” de La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep), denunció: -La Sechi paga a empresarios amigos por obras en villas que no se realizan.

La Ctep aseguró que Klemensiewicz prometió obras que “pagó, pero nunca se hicieron”. La titular de la Sechi se había comprometido con los vecinos del Barrio Fátima, Villa Soldati, a limpiar el basural a cielo abierto de Somellera y Laguna, transformarlo en una plaza y una escuela de oficios. “Las excusas de la funcionaria eran siempre de carácter burocrático; los vecinos y cooperativistas, indignados, nos hicieron llegar sus quejas y nos pusimos a investigar”, señalaron desde la Confederación.

La denuncia es porqué el gobierno porteño, -vía la Secretaría de Hábitat e Inclusión porteña (SecHI)-, pagó obras en la Villa Fátima que no se ejecutaron por un valor de $ 648.000, además adjudicada a través de una cuestionada licitación.

La SecHI, es un organismo sumamente discutido, conducido por Marina Klemensiewicz, esposa del vocero de Mauricio Macri, que es quién por supuesto dispuso la orden de pago por un monto bruto de $ 648.000 en favor de la empresa constructora Nivel 10, propiedad de Rodolfo Gustavo Farleta. Rodolfo Gustavo Farleta, parece ser un hombre afortunado, ya que obtuvo licitaciones de obras por más de 2 millones de pesos y tal vez su fe se fundamente en su devoción por el PRO que manifiesta exaltado en su Facebook.

Desde la Confederación aseguraron que antes de fin de año y de que caduquen las partidas presupuestarias de 2013, mediante la Resolución 365/14 publicada en el Boletín Oficial Nº 4290 de diciembre de ese año, Klemensiewicz aprobó la licitación privada 314/sigaf/13. Por la obra “Puesta en Valor de predio ubicado en calles Laguna y Somellera del Barrio Fátima con instalación de áreas de capacitación y recreativas”, Farleta cobró 648.000 mediante la Orden de Pago 336089/13 pero no realizó la obra sino que dejó el basural tal como estaba, nunca hizo la escuelita de oficios ni arregló la plaza.

En el lugar designado para la obra, hasta hace poco funcionaba un basural y un desarmadero de autos robados, que según la (esperanzadora para los vecinos) resolución 645 de la SecHI, la obra le daría la «puesta en valor al predio ubicado en las calles Laguna y Somellera, del Barrio Fátima, con instalaciones de áreas de capacitación y recreativas.

Desde la CTEP afirmaron que a pesar de que la orden de pago fue efectivizada en marzo de este año, aún no se concluyeron siquiera los trabajos de remoción de basura. En este sentido, los militantes sociales señalan que actualmente, el predio está en manos de un puntero macrista que lo explota como estacionamiento y se mostraron preocupados por la venta de drogas en el lugar. En declaraciones a Tiempo Argentino, Rafael Nejamkis, militante del barrio, aseguró que «el estacionamiento lo usan punteros del barrio y transas. Para ser un espacio que está dentro de los barrios más pobres de la ciudad, llama la atención la calidad de algunos de los vehículos que hay estacionados» y adelantó que en los próximos días harán una presentación judicial al respecto.

Y LA SecHI VA (CÓMO LA NAVE DE FELLINI)

La SecHI, lejos de detenerse, continúa avante y acaba de hacer un rimbobante anuncio, ya que con fondos donados por Coca-Cola construirá cloacas en la villa Zavaleta.

Fuentes señalan que la promotora de la intervención de Coca-Cola fue la senadora Gabriela Michetti, que maneja la Secretaría a través de Marina Klemensiewicz. La Sechi es una de las pocas áreas que quedó bajo el control de la ex vicejefa, que se fue del Ejecutivo hace cinco años.
El vínculo de Michetti con Coca-Cola es su novio, Juan Tonelli, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Productores de Especialidades Medicinales de Venta Libre (Capemvel).

Tonelli fue lobbysta de Coca Cola y el artífice del polémico cartel LED que la empresa instaló en 9 de Julio y Corrientes en 2010 (contó LPO en un informe) Ese cartel desató una guerra entre Mauricio Macri y el juez Roberto Gallardo, que prohibió la instalación de esa gigantesca publicidad.

Ahora, gracias a los vínculos de Michetti con Coca-Cola, la Sechi, que tiene un presupuesto anual que ronda los 400 millones de pesos, anunció la inauguración para ese sábado de la Plaza “los Pibes de Zavaleta”, que estará ubicada en Amancio Alcorta al 3100 y la primera etapa de cloacas para esa villa de Barracas.

“En esta primera etapa, más de 80 familias tienen acceso a agua y red de cloacas. La segunda etapa abarcará la totalidad del barrio, alcanzando a 208 familias”, explicaron desde la Secretaría y remarcaron el apoyo de Fundación FEMSA y Coca-Cola FEMSA de Argentina.

Al evento, que incluirá partido de fútbol y “feria del plato”, asistirán, además de las autoridades del gobierno porteño, autoridades de Coca Cola y la Fundación FEMSA.

Hay sectores de militantes sociales de la misma Villa que aseguran que esta obra es funcional a los intereses de la empresa, ya que mejora el sistema en general de la zona donde la planta ya anunció una obra cuantiosa propia y donde ha recibido multas por verter contaminantes al Riachuelo y por ocupación indebida del Camino de Sirga. Habrá que ver…

DE COMUNEROS Y OTRAS YERBAS

Las licitaciones privadas como procedimiento de adjudicación de obras públicas ya fueron duramente cuestionadas por legisladores y comuneros de la oposición porteña. En enero de este año, la comunera del Frente para la Victoria Julieta Costa Díaz apuntó por este tema contra la Secretaría de Gestión Comunal y Atención Ciudadana, a cargo de Eduardo Macchiavelli, a la que acusó de ser «una caja negra».

Por entonces, la representante vecinal de la Comuna 13 remarcaba en diálogo con Télam que «a pesar de que la normativa pública para contrataciones recomienda realizar licitaciones públicas, el 40% de las obras a cargo de la cartera encargada de la descentralización, fueron adjudicadas a través de licitaciones privadas» y apuntó que en esas prácticas «hay una intencionalidad para que sean las mismas empresas las que se alzan con las obras».

Mientras tanto la Junta Comunal de la 8 no se ha manifestado en ningún aspecto –ni en otros- de las problemáticas de la comuna en el álgido tema de la cantidad de situaciones que se dan en las villas del barrio del tenor que sea. No se sabe lo que piensan, –ni si piensan-. Mientras que sus colegas de otras comunas como la 9 y la 13 se pronuncian contra las usurpaciones (o a favor), los nuestros ni abren la boca y dan una penosa imagen de lo que debe esperar el vecino que con su voto lo puso en su lugar y con sus impuestos le paga sus altos sueldos.

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