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LA PRESIDENTE INAUGURÓ CON MACRI EL 4to CARRIL DE LA AVDA GRAL PAZ

una obra para la hinchada que no tiene luces de iluminación y pronto comenzará a tributar víctimas

LA GENERAL PAZ ESTÁ MANCA

La Presidente Cristina Fernández inauguró el esperado 4° carril de la Avenida General Paz en un tramo de la misma a la altura de Devoto. Se mostró junto con el Jefe de Gobierno y destacó el valor de esta obra para los usuarios: «Venimos a inaugurar una obra largamente reclamada por una parte importante de la sociedad que es la que transita entre la Capital Federal y buena parte de la provincia de Buenos Aires», contó la presidenta en plena General Paz, ante una pequeña tribuna de funcionarios nacionales y de la Ciudad, más operarios de la UOCRA.

La jefa de Estado explicó: «No es sólo el cuarto carril que 1200 millones de pesos, hoy inauguramos esta primera etapa que es un 40 % del total de la obra (unos 7 kms.). El 60 % restante culminará en el primer semestre del año que viene».

La mandataria dijo que «es una obra sumamente importante. Queremos remarcar que lo pudimos hacer sin interrumpir nunca en ningún momento lo que es el tráfico de esta importante vía de comunicación. Lo hicimos con una modalidad en la cual parte del peaje va a un fideicomiso que se destina a las obras». Y concluyó: «Esta obra va a beneficiar a cientos de miles de conductores de vehículos que a diario se trasladan».

 

 

LA HISTORIA DE LA AVENIDA GENERAL PAZ

La avenida General Paz comienza a tomar vida a partir de 1887, cuando la ley 2089, sancionada por el Congreso Nacional, estableció los nuevos límites de la Capital al incorporar los partidos de Flores y Belgrano. En esa norma se decidió que la circunferencia de la ciudad debía tener un boulevard de 100 metros de ancho, con dos franjas de seis metros por lado, separadas por canteros centrales.

El 8 de junio de 1937, tras el proceso de expropiación de terrenos, comenzó la construcción de la avenida-parque, un proyecto ideado por el ingeniero Pascual Palazzo. La obra fue inaugurada el 5 de julio de 1941. Originalmente, contaba con dos carriles centrales de hormigón para el tránsito rápido, y calles laterales para los frentistas.

Entre las dos calzadas se construyó un camino para jinetes y ciclistas. El costo total, incluyendo expropiaciones, fue de 25 millones de pesos moneda nacional, equivalente a 7 millones de dólares de esa época.

Cuando a fines de la década del 60 se inauguró la autopista Panamericana, la General Paz comenzó a recibir mayor caudal de automóviles y debió ser ensanchada. Poco antes, se prohibió la circulación de camiones. Por eso, se empezó una serie de obras, como la eliminación de la rotonda de la avenida de los Constituyentes para agilizar el tránsito. Con estos cambios, la General Paz pasó a tener dos carriles por mano, más una calle exterior.

La última reforma importante en la avenida General Paz se inició en 1994, durante el gobierno de Carlos Menem. La concesionaria Autopistas del Sol, que cobra peaje en la Panamericana y que también tiene a su cargo el mantenimiento de la avenida, llevó adelante un plan por etapas para ensancharla a razón de tres carriles centrales por mano más otros dos en las colectoras, junto con la colocación de luminarias y la construcción de nuevas banquinas. La reforma estuvo terminada en septiembre de 2001, cuando se habilitaron, en algunos tramos, cinco carriles hacia el Río de la Plata y cuatro hacia el Riachuelo.

LA VERDAD DE LA MILANESA

A pesar de tanta palabra florida de la Jefa de Estado sobre las bondades de esta reforma estructural, cualquier conocedor, –en serio-, sobre vialidad y urbanización, demostrará sin demasiado esfuerzo lo anacrónica que resulta la avenida General Paz no solo por sus dimensiones actuales, sino por qué no tiene demasiadas posibilidades de ser ensanchada.

El problema de esta avenida pensada hace casi 130 años, es que no se la pensó para un uso desmedido y perduró en el marco de una carencia absoluta de vías paralelas alternativas de su tenor o parecido, y así se convirtió en el único corredor norte –sur y viceversa, usado por millones de vehículos por año.

Su obsolescencia es absoluta porqué para varios expertos viales, la multiplicación de metros de asfalto de calzada siempre será infinitamente menor a la multiplicación de vehículos que volverán a colapsar los nuevos ensanches de una vía de solo 24,3 Kms.

¿Y LAS LUCES?

Lo que no queda nada claro de tan rimbombante anuncio es la ausencia de iluminación que convierten la avda. en horario nocturna en cualquier ruta perdida del interior del país.

Imposible como es de suponer el acceso a la Presidente o al Jefe de Gobierno, Noticiario Sur, acreditado en la inauguración intentó hablar con alguno de los funcionarios de Nación y/o porteños sin la mínima suerte de conseguir que abran la boca para dar explicación alguna. Solo algunos obreros daban una leve y metafórica explicación sin emitir palabra alguna pero con una sardónica sonrisa sobre la inexplicable y cuasi homicida falta de luces.

Lo que resulta sorprendente no es solo que no haya luces, sino que no hay pozos ni marcas para las columnas de luz, sino que ni siquiera han dejado el espacio necesario para ponerlas.

En el portal web “Alerta 140”, donde están iluminadas las partes “viejas” de la Gral. Paz, en contraste con la más negra oscuridad de la obra hoy inaugurada.

¿Hace falta decir que es una incitación estatal al suicidio ante la irresponsabilidad (compartida) de abrir al tránsito actual semejante despropósito de inseguridad para los usuarios? No.

Que esta parece otra obra para la hinchada en este año pre-eleccionario no quedan dudas.

¿Y cómo sigue? Con un casi seguro rosario de dolor y lamentos por los accidentes que ocasionará la falta de rigor de un estado para con sus ciudadanos, en este caso por la segura inseguridad (la vial y la otra… es una boca de lobo ideal para delitos de toda clase)

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