Candela Cerrone ganó en Malvinas y puso el foco en la memoria

La atleta argentina Candela Cerrone se quedó con la maratón de 42 kilómetros en las Islas Malvinas, en una competencia marcada por condiciones extremas y un fuerte trasfondo simbólico. La prueba, considerada la más austral del mundo, se corrió en un contexto particular para la delegación argentina, que no pudo utilizar insignias nacionales durante el recorrido. La victoria, además, coincidió con el 8 de marzo y generó repercusión tanto deportiva como política.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Candela Cerrone relató que su objetivo no era solo ganar la carrera sino “que se hable de Malvinas”. La atleta contó que vivió la experiencia con una carga emocional muy fuerte, que incluso condicionó su preparación: “Yo sabía que no podía llorar porque arruinaba la carrera”. Durante el recorrido, explicó, evitó quejarse del clima y el desgaste físico al compararlo con el sacrificio de los excombatientes. También recordó que muchas de sus palabras tras cruzar la meta no fueron plenamente conscientes debido al agotamiento extremo.
La corredora detalló además situaciones de tensión vividas en las islas tras su triunfo, a partir de sus declaraciones públicas. Según contó, hubo episodios de hostilidad hacia argentinos y cuestionamientos de autoridades locales: «el gobernador me dijo que era bienvenida para hacer deporte, pero no política», relató. A pesar de ello, Cerrone destacó que logró su propósito: visibilizar la causa Malvinas. “No quería que se hable de que yo gané, sino de Malvinas”, afirmó, al tiempo que remarcó el esfuerzo físico, emocional y económico que implicó participar en la competencia.



