Cruce por la prohibición de pirotecnia sonora en la Ciudad

A pocos días de las fiestas de fin de año, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la prohibición del uso de pirotecnia sonora con el objetivo de proteger a las personas, los animales y el ambiente. La medida, comunicada de manera oficial días antes de Navidad, generó impacto en un sector que concentra gran parte de su actividad comercial en esta época del año y reavivó el debate sobre el uso de fuegos artificiales, la convivencia urbana y las alternativas de bajo impacto sonoro que vienen promoviendo distintos actores de la industria.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Ezequiel Asquinasi, director de Relaciones Institucionales y vocero de la Cámara Argentina de Fuegos Artificiales (CAEFA), cuestionó con dureza la forma y el contenido de la decisión del Ejecutivo porteño. Señaló que la prohibición fue anunciada “sin aviso previo, sin consulta y a través de un tuit”, apenas cuatro días antes de una de las fechas comerciales más importantes del año. Además, remarcó que el texto del decreto es ambiguo y confuso, ya que habla de pirotecnia sonora y de estruendo en distintos pasajes, cuando, según explicó, “toda la pirotecnia tiene algún nivel de sonido”, lo que abre la puerta a interpretaciones contradictorias.
Asquinasi sostuvo que el sector viene atravesando desde hace años un proceso de reconversión hacia productos lumínicos y de bajo impacto sonoro, impulsado por campañas de concientización que incluso se realizan en conjunto con organizaciones vinculadas al autismo. En ese sentido, afirmó que el camino no debería ser la prohibición sino el consenso y el diálogo, como ocurrió en normativas anteriores. Desde CAEFA aseguraron que ya iniciaron gestiones para reunirse con autoridades porteñas y aclarar el alcance de la medida, con el objetivo de proteger una actividad que genera empleo y, al mismo tiempo, promover celebraciones más responsables y compatibles con la convivencia social.




