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SUBTE H: NO CONSTRUIRÁN LA ESTACIÓN NUEVA POMPEYA

OTRA VEZ SOPA

A 9 meses de comenzadas las obras en los dos extremos de la línea H, los estudios de suelo de los técnicos obligan a descartar la construcción de Nueva Pompeya. La estación Sáenz corre un riesgo similar. La construcción de la estación Nueva Pompeya –que nunca comenzó- fue cancelada, informó a enelSubte.com fuentes de la obra.

La polémica continúa. La empresa constructora habría dado un veredicto técnico negativo (confirmando aquello que los vecinos de Pompeya siempre supieron: no se puede edificar en una zona de pantanos (en realidad si se podría pero a un costo alto para una zona que históricamente no merecer “inversiones” considerables desde los distintos gobiernos)

Esta parada sería la cabecera de la línea H en su tramo sur y sería emplazada a muy pocas cuadras de la orilla del Riachuelo, y la razón de UTE Techint – Dycasa para abandonar el proyecto es la mala calidad del suelo, formado por rellenos en una zona donde las napas se encuentran más cerca de la superficie que en el resto de la Ciudad. En ese sector corre un río subterráneo que traslada 15.000 litros de agua por segundo, y los vecinos conocen bien el poder del agua, ya que sufrieron los desastres de la impune obra de la construcción del supermercado Coto en Rabanal y Centenera*.

Cuando Aníbal Ibarra, –como Jefe de Gobierno-, planificó la línea H, el tramo en Nueva Pompeya iba a ser sobreelevado (como en Chicago) justamente por el tema de suelos. Pero la sensatez y la presión de los vecinos por una vez, pudieron más que la insensatez del gobierno y se lo terminó de proyectar subterráneo. Es claro que Aníbal Ibarra descontinuó la idea por el alto costo en relación “a los beneficios”, y la obra se paró porque «técnicamente la empresa no puede hacerla» (no es así, pero son sus dichos…), pero es una bendición para los frentistas que iban a ser arruinados económicamente por la ridiculez del precio que les pagaban por ser expropiados (1era vez q se expropian propiedades para el subte que además, no contemplaban el fondo de comercio de locales con 50 años de antigüedad, empleados, alquileres, ventas, etc.)

Nadie discute ni niega el progreso, pero los vecinos de Pompeya saben mejor que nadie que viven sobre un pantano y que esto era un dislate en las condiciones técnicas propuestas, teniendo en cuenta que en Sáenz el agua está a menos de 1 metro de profundidad y al subte lo querían mandar 30 metros más abajo. Basta con ver que en Sáenz del 800 al 1200 hay solo un edificio de más de 3 pisos y en 20 manzanas solo 5. ¿Casualidad o código de edificación? ¿Es que nadie se avivó antes del negoción inmobiliario de construir a lo alto en uno de los puntos históricos comerciales más altos de la ciudad?

La institución más antigua del barrio de Nueva Pompeya se llama Asociación Mutualista del bañado (1894) ¿Y a que debe su nombre? A que así llamaban al barrio hasta que se lo bautizó Nueva Pompeya en honor al santuario de la Virgen del Rosario cuando se inauguró la iglesia el 29 de junio de 1900

¿Y LA ESTACIÓN SÁENZ?

En cuanto a la estación Sáenz, su construcción todavía no fue descartada pero es casi un hecho que correrá la misma suerte que la de Nueva Pompeya. Allí la constructora montó un obrador, -obra por la que cobró tres millones de pesos de Subterráneos de Buenos Aires-, que tenía como objetivo brindarle a una gran cantidad de personal un lugar de trabajo, centralizar todas las tareas de la obra bajo tierra, como también de depósito de herramientas y maquinaria.

Hasta el momento, y a un año de iniciada la obra en ambos frentes, dicho obrador sólo cuenta con custodia privada que vigila las instalaciones. No hay presencia alguna de personal de obra ni trabajo alguno. El obrador se encuentra completamente vacío y sólo se hicieron dos cateos en la zona de los tramos A0 y A1. El frente de obra de ambas estaciones está totalmente detenido.

Ante la consulta de este medio, SBASE informó que «actualmente la construcción de la estación Nueva Pompeya está diferida ya que han surgido nuevas posibilidades y oportunidades para realizar una cochera-taller acorde a las necesidades futuras de la Línea H. La cochera y la estación deben ser compatibles por lo que se aguarda la resolución sobre la cochera-taller a fin de proyectar ambas cosas en conjunto y evitar así futuras contramarchas y obstáculos técnicos.»

ALTERNATIVAS

La cochera-taller se evalúa realizarla en superficie en un terreno del ferrocarril Belgrano Sur a ceder por el Estado nacional y bajo el Parque Patricios entre la estación homónima y Hospitales. Para construir los tramos A0 (Nueva Pompeya) y A1 (Saenz) de la línea H, Techint y Dycasa evaluaron varias alternativas para enfrentar las dificultades que presenta el suelo de la zona.

Al principio se estudió ejecutar los trabajos con una variación de la técnica Cut&Cover ya empleada en otros sectores, pero esta vez utilizando muros colados en lugar de pilotes para sostener la losa. Luego esta posibilidad fue descartada y se consideró el uso de una tuneladora, máquina que para esta obra en particular iba a emplear un sistema que permite equilibrar la presión del suelo para poder colocar las dovelas sin que el túnel excavado se derrumbe. Empero, el alto costo que suponía utilizar una tuneladora por un tramo tan corto forzaron a descartar el plan, por lo que por el momento Nueva Pompeya no se construirá.

MACRI LO SUPO SIEMPRE

Cuando Mauricio Macri en octubre de 2011, inauguró su 4° estación de subte en su 4° año de gestión, ya había incumplido una de tantas promesas de campaña: “pienso construir 40 kilómetros de túnel para los trenes subterráneos» (sólo hizo 0,4). En su discurso de 4 minutos en presencia de varias autoridades del GCBA entre las que se encontraban los ex jefes de Gobierno Jorge Telerman y Fernando de la Rúa, no mencionó la postergación de las cuatro estaciones que estaban casi terminadas (Flores, San Pedrito, Echeverría y Villa Urquiza) pero prometió la pronta construcción de cuatro estaciones del tramo Norte de la línea H (Córdoba, Santa Fe, Las Heras y Facultad de Derecho) que durarán alrededor de 40 meses.

Los vecinos de Parque Patricios que hoy “gozan” de su estación de subte, tras una larga espera de más de media década, no desconocen que la construcción de la estación (que lleva el nombre de su barrio) estuvo plagada de inconvenientes e irregularidades. Los atrasos y sobreprecios de la obra multiplicaron por cuatro el valor del contrato original. Hubo de todo, problemas técnicos, administrativos y de planificación. La pinchadura del acuífero puelchense que obligó al cambio de proyecto y la renegociación del contrato generó “costos” adicionales de obra por la exorbitante cifra de 40 millones de pesos que salieron de las arcas de SBASE (y no del Contratista que había generado el problema y debía hacerse cargo de los costos). El recorte presupuestario de 2009 y la paralización de las obras ese año provocaron no sólo renegociar el contrato sino el despido masivo de trabajadores de la construcción.El legislador Sergio Abrevaya lo resumió: «Por cada año de parálisis, se pierden cuatro en arreglar los deterioros.»

Queda pendiente aún terminar la estación Hospitales cercana al Penna y al Churruca que corresponde al mismo contrato. La felicidad no será igual para los vecinos de Pompeya ya que las obras de extensión de la línea H no empezarán por el sur como estaba previsto en la Ley 317/99 sino por el norte.

Y, lo que es peor, funcionarios del macrismo hablan de no construir la estación Pompeya que fuera cotizada por el Consorcio Techint-Dycasa y que está dentro del paquete de la licitación 144/10, aludiendo altos costos y dificultades técnicas de construcción. Quedan cuatro años más de gestión y quizás haya que darles la razón a los japoneses que tienen al número 4 por mal augurio, tanto que ni siquiera lo nombran y en los hospitales no existe el 4° piso.

Según dicen los que saben… por ejemplo a nivel mundial la construcción de una estación de subterráneos (llave en mano) -hasta con la formación incluida- ronda los 80 a 90 millones de dólares, de ser así habría que preguntarse porque en argentina el presupuesto pasa los 120 millones largos..

Esta discusión existe desde las primeras presentaciones del proyecto en la Legislatura cuando Ibarra era Jefe de Gobierno, era cantado que la alternativa (desde lo financiero) era resolverlo en superficie sobre los dos carriles centrales de Sáenz.

El proyecto fue rechazado por la acción de los vecinos (afortunadamente), ya que siempre estas empresas persiguen los objetivos económicos por sobre cualquier otro y con un estado ausente y connivente la mezcla siempre termina en estas situaciones donde solo la intervención de los vecinos supera la acción destructiva de la nefasta combinación empresas-estado.

Uno de aquellos proyectos frustrados del entonces gobierno de Ibarra consideraba construir la estación Sáenz a cielo abierto, a la vieja usanza, con pico y pala, para salvar el problema de las napas. El problema mayor era el del alto tránsito vehicular y las vías del tren. Se construiría la estación paralela a la estación Sáenz del Belgrano; o sea, hacer una curva de 90 grados y que la estación del H quede alineada a la del Belgrano, bajo la Perito Moreno. Claro que el problema ahí son las vías. Al quedar en esa posición sí se puede hacer una rampa con salida a la superficie como en Primera Junta y hacer el taller en los terrenos del ferrocarril. Y ambos medios combinarían con un sencillo túnel.

el grafiti es claro
el grafiti es claro

LA MUERTE ANUNCIADA

¿Será este relato vía e-mail a lasubte.com el certificado de defunción de la obra? Hay razones que implican a creer en su veracidad. El tiempo nos dirá si es cierto o no.

La construcción de la futura nueva estación Nueva Pompeya, ha sido en realidad postergada, debido a que el suelo en el cual se iba a ejecutar la construcción del túnel era nada mas ni nada menos que «excremento» filtrado del riachuelo. Son filtraciones mayores y dadas estas condiciones, al probar construir, uno de nuestros obreros casi se ahoga en el excremento de dicho pozo. Más de 50 obreros » lloraron » al sentir este abrumador olor y las falsas ilusiones de poder construir esa futura estación «Nueva Pompeya». El Ingeniero Civil Jorge Lado también conmovido, abrazó a los obreros como señal de unidad y lucha por la extensión de esas paredes rayadas bajo la avenida Sáenz que ellos tanto aman y sueñan cada noche de su subterránea vida

Ingeniero Civil Marcelo R. Pero

A la fecha, hay más preguntas que respuestas, pero lo cierto es que hoy día la obra parada cuesta un dineral diario que distintos expertos evalúan en unos $ 200.000 diarios.

*EL CASO COTO

El 22 de septiembre de 1997, la empresa Coto realizaba la excavación para su playa de estacionamiento subterráneo en su sucursal de Rabanal y Centenera, cuando la colosal máquina sueca de colocación de pilotes pulverizó un antiguo caño maestro subterráneo y su rajadura provocó el hundimiento del pavimento de la avenida Centenera, entre Roca y Tilcara, por el cual Aguas Argentinas, -concesionaria del servicio de aguas corrientes-, debió desviar a través de la red pluvial un importante caudal de aguas servidas al Riachuelo.

El hecho causó un “gran bonete”, entre la concesionaria del servicio, Aguas Argentinas, y el gobierno porteño, que sostuvo siempre que la solución instrumentada por la primera no fue la adecuada. El vicejefe del gobierno porteño, Enrique Olivera, destacó que «la municipalidad no tiene ningún tipo de responsabilidad en este tema, ya que la prestación del servicio y el mantenimiento de la red cloacal quedó en manos de Aguas Argentinas».

Aguas Argentinas, contraatacó que «de no cerrar las compuertas de Centenera entre Roca y Cruz para aislar ese tramo, de haber estallado bajo la avenida Centenera la cañería maestra número tres, de cinco metros de diámetro, que transporta 10 metros cuadrados por segundo de residuos orgánicos, hubiese provocado que en apenas 20 minutos se produjeran volcamientos de líquidos cloacales que hubieran inundado aceras y viviendas, afectando a 5000 habitantes de 1400 casas y a más de 100.000 transeúntes, con alto riesgo para la salud y que esto llevó a la situación límite de derivar el fluido cloacal hacia el Riachuelo.»

Los vecinos y comerciantes del lugar explotaron por lo que para ellos fue la penosa confirmación de sus justificadas premoniciones. El propietario de la gomería situada en Centenera, entre Roca y Tilcara, Carlos Petrucci, sostuvo que «hace ocho meses la municipalidad dejó la obra sin terminar, pero igualmente habilitaron la avenida y a los dos meses se volvió a derrumbar». El repuestero de la esquina de Centenera y Tilcara, Franco -que prefirió no dar su apellido-, dijo: «Yo vi cómo sólo tres trabajadores municipales venían con pico y pala a refaccionar la obra, y cuando tuvieron que rellenar el hueco producido por el derrumbe debieron pedirle prestada una pisadora a Aguas Argentinas».

De La Rúa, -jefe de gobierno-, responsabilizó a la empresa Aguas Argentinas por contaminar el Riachuelo con centenares de miles de litros de desechos cloacales, producto de su desvío ante la posible rotura de un caño maestro, y señaló que ordenó preparar una acción judicial contra la empresa (que jamás se realizó y que aportó para su campaa presidencial a posteriori…) La empresa COTO ni abrió la boca aprovechando las pésimas relaciones entre Gobierno y prestadora.

UNA SITUACIÓN LÍMITE

El por entonces secretario de Producción y Servicios, Nicolás Gallo, declaró: «Por la composición del terreno, el caño está apoyado prácticamente en arena. En enero último, la calle cedió casi en su totalidad lo que produjo un bache de casi una cuadra de extensión en Centenera, frente al supermercado Coto. En ese momento, el gobierno “pide” a la empresa que haga un estudio para ver si el conducto había sido afectado. Aparentemente estaba todo bien, pero ahora en ese lugar aparece este problema».

Luego de siete meses de trabajos, la empresa Aguas Argentinas rehabilitó el 24 de abril de 1998 el tramo de la denominada tercera cloaca máxima que resultó dañado por la obra de COTO.

Cuando se produjo la rotura del caño, el 22 de septiembre del año último, varios vecinos del lugar acusaron a la firma que suministra el agua corriente de arrojar los desperdicios cloacales directamente en las aguas del Riachuelo.

Los trabajos efectuados por las cuadrillas especializadas consistieron en la construcción e instalación de compuertas en las avenidas Cruz y Roca, y en Centenera y Roca, para permitir el cierre temporario del tramo dañado.

«Seguimos trabajando en la reparación integral de 2200 metros cuadrados de pavimento y 1100 metros cuadrados de vereda, tarea que nos demandará aproximadamente unos 20 días más», agregó por entonces el vocero de Aguas Argentinas.
Por entonces, los comerciantes decían a los medios: «En estos ocho meses perdimos mucho dinero y clientes. Antes de la rotura del caño, vendía entre 60 y 70 diarios por día; ahora, sólo 20. Espero que con la rehabilitación del tramo dañado mejore la situación, tanto para los comerciantes como para los vecinos», dijo a La Nación Carlos Alberto Buenamar, de 48 años, que trabaja en un puesto de diarios situado en la esquina de las avenidas Del Barco Centenera y Roca, y además vive en la zona.

Francisco Rodríguez, que desde 1952 tiene un negocio de venta de repuestos para automóviles en Roca al 1400, comentó: «Nuestra esperanza es volver a la normalidad. Con el problema del caño nos perjudicamos un ciento por ciento. Cuando terminen de arreglar las veredas y las calles voy a estar muy conforme». Por otra parte, Rodríguez manifestó que desde que comenzaron los arreglos nunca les faltó el agua.

«Lo único que queremos es estar como antes, porque las ventas cayeron mucho. A pesar de que a la empresa el trabajo le demandó muchos meses, lo hizo bien. Sólo un día nos faltó el agua, pero por un empalme que tuvieron que hacer», señaló Miguel Angel Hefling, de 46 años, mientras atendía su negocio.

José Cotelo, que tiene 66 años y vive en Pompeya desde hace 40, sigue molesto a pesar de los arreglos, pero no con la empresa del agua sino con los dueños del supermercado. «Lo que hicieron fue un atropello para con los vecinos; cuando construyeron los depósitos, rompieron todos los caños maestros», expresó.
Aquel diariero se fundió porque no pudo jamás remontar la situación y durante bastante tiempo el kiosko estuvo sin abrir. Rodríguez, Hefling y Cotelo lo pasaron muy mal y más de uno de los vecinos afectados por entonces se terminó de fundir con la crisis del 2000 (De La Rúa otra vez…)

Por entonces, el gobierno de De La Rúa, se atajó como pudo ante la posible avalancha de juicios de los vecinos (que no llegaron nunca porque tal vez se sintieron vencidos…), la empresa Aguas Argentinas y Coto hicieron lo mismo, pero nadie se hizo cargo de los altísimos costos que tuvieron que pagar los vecinos.

Coto nunca se hizo cargo de nada y el año pasado Noticiario Sur y los vecinos lo denunciaron por que lo que nace mal, mal termina, y desde entonces su subsuelo se sigue inundando y vienen bombeando clandestinamente el agua a la superficie con un vertido también clandestino a Centenera, Rabanal y Tilcara, rompiendo el pavimento constantemente.

Así estamos.

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Un comentario

  1. «De sur a norte por Jujuy»…tango que remite al momento histórico de la inauguración del primer tramo de la línea H de subterráneos, en la ciudad de Buenos Aires, el 18 de octubre de 2007.

    Letra: Jorge Padula Perkins – Música e interpretación: Julio Rolon
    http://youtu.be/52RPasGQJ7w

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