La inflación sigue subiendo

El INDEC informó que la inflación de enero fue del 2,9%, en línea con las estimaciones privadas y con el dato de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata del primer índice de 2026 y se conoció en medio de la discusión por la actualización metodológica del IPC y el impacto que podrían tener los próximos ajustes tarifarios en el costo de vida.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Pablo Anino sostuvo que el 2,9% “era esperable” y que se inscribe en “la sintonía que venía de inflación al menos desde el mes de junio del año pasado”, cuando el indicador inició un sendero ascendente tras tocar un mínimo de 1,5% en mayo. Según explicó, el alza de alimentos, en particular la carne y algunas verduras como el tomate, estuvo “en el radar de lo esperable”. Sin embargo, advirtió que el Gobierno enfrenta “muchos problemas” si pretende profundizar la desaceleración: mencionó la quita de subsidios y los futuros “tarifazos”, el esquema de bandas cambiarias y el comportamiento de los “formadores de precios”. En ese sentido, afirmó que si los agentes económicos perciben una aceleración inflacionaria “empiezan a aumentar los precios” de manera precautoria, lo que puede empujar el índice hacia arriba.
El economista también cuestionó la falta de actualización de la metodología del IPC. A su entender, la canasta vigente subestima el impacto de los aumentos regulados y podría ofrecer “un parámetro distorsionado de la realidad”, sobre todo ante los ajustes previstos. Estimó que la inflación acumulada del actual gobierno fue de 186%, pero que con una canasta actualizada podría ubicarse entre 194% y 200%. No obstante, aclaró que en los últimos meses “no desconfiaría en que haya un dibujo de los números”, sino que el problema radica en la metodología. Finalmente, señaló que una eventual desaceleración podría darse por un “aterrizaje suave” de la actividad económica, aunque advirtió que eso implicaría más recesión y deterioro social antes que el éxito de un plan antiinflacionario.



