México inauguró el Mundial entre festejos, protestas y boletos inaccesibles

El inicio de la Copa del Mundo en México estuvo marcado por manifestaciones sociales y algunos incidentes con las fuerzas de seguridad, en una jornada que combinó la expectativa por el comienzo del torneo con reclamos vinculados a la situación política y social del país. Distintos colectivos aprovecharon la visibilidad global del evento para exigir respuestas sobre desapariciones, derechos laborales y políticas públicas, mientras miles de aficionados se preparaban para el partido inaugural.

En diálogo con FRECUENCIA ZERO, Mirelle Martínez, integrante de la Comisión Operativa de Movimiento Ciudadano Morelos y de la Coordinadora Ciudadana Nacional, sostuvo que México vive el Mundial “con mucha alegría y entusiasmo”, aunque advirtió que también funciona como una vidriera para exponer problemáticas estructurales. Según explicó, las protestas previstas no buscan boicotear la competencia, sino visibilizar reclamos de sectores como los docentes y las organizaciones de familiares de personas desaparecidas. Además, señaló que el Gobierno concentró los operativos de seguridad en los accesos al estadio y en las principales rutas de circulación, aunque consideró fundamental evitar cualquier escenario de represión.
Martínez también remarcó el malestar que existe por el costo de las entradas y la organización del evento. Aseguró que los precios de los boletos alcanzaron niveles “exorbitantes”, al punto de que para muchos mexicanos resulta más económico viajar a Estados Unidos, pagar alojamiento y asistir allí a un partido que hacerlo en su propio país. Asimismo, mencionó los conflictos con propietarios de palcos del estadio y cuestionó que una celebración popular como el fútbol haya quedado restringida para gran parte de la población. “Ser sede mundialista debería ser motivo de orgullo y de participación para todos”, concluyó.



