La guerra en Medio Oriente amenaza con presionar económicamente a la Argentina

La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán comienza a generar preocupación en los mercados internacionales y abre interrogantes sobre sus efectos en la economía global. En el caso argentino, el principal foco está puesto en la evolución del precio del petróleo y del gas, que podría impactar tanto en los combustibles como en la inflación local si la tensión bélica se prolonga durante varias semanas.
En diálogo con FRECUENCIA ZERO, el economista José Castillo advirtió que un eventual salto del petróleo desde valores cercanos a los 70 u 80 dólares hacia los 100 podría generar problemas en el corto plazo. Según explicó, si ese escenario se sostiene durante más de un mes, resultaría difícil evitar aumentos en los combustibles. “Una suba de la nafta no sólo encarece el combustible sino que después rebota sobre todos los precios”, señaló, y advirtió que esto podría afectar la estrategia del gobierno basada en la desaceleración inflacionaria.
El economista también remarcó que el país enfrenta limitaciones estructurales que impiden aprovechar de inmediato un eventual aumento del precio internacional del petróleo. Aunque la producción de Vaca Muerta crece, la capacidad de exportación está condicionada por la falta de infraestructura, como oleoductos y gasoductos. A esto se suma la dependencia de importaciones de gas licuado para el invierno, que podrían encarecerse si el conflicto empuja los precios energéticos globales. “El problema hoy es que el límite no es cuánto se puede extraer, sino cuánto se puede transportar”, explicó.




